Comprender las emociones de tus pequeños te permitirá llevar a cabo una crianza respetuosa

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Sin duda en los últimos tiempos el concepto de inteligencia emocional ha tomado bastante revuelo, ya que antiguamente no se nos enseñaba a reconocer nuestras emociones y generalmente no podíamos expresarlas. Crecimos con la creencia que llorar es signo de debilidad y debíamos secarnos las lágrimas porque nos decían “No es para tanto” “ya paso” y reprimíamos demasiado nuestro sentir y además con el miedo de expresar lo que nos sucedía. Esto sin duda es algo muy cotidiano que algunos de ustedes seguramente lo vivieron en la infancia.

Gracias a las investigaciones que se han realizado durante estos últimos 20 años hemos conocido que las emociones son parte de nuestra vida y son más importante de lo que pensábamos. Al igual que nosotros, también hay emociones en los niños, ellos experimentan las mismas emociones básicas y a diferencia de nosotros ellos no tienen madura la corteza prefrontal, donde se desarrollan las habilidades de autocontrol y regulación emocional.

“Enfado Infantil”

Los niños aún no tienen la capacidad de autogestionar sus emociones y según el temperamento que hayan heredado será la forma que tendrán para expresar lo que sienten y les sucede. Los lactantes aún no tienen el lenguaje para expresar tales sensaciones y los preescolares no tienen aún desarrollado el vocabulario emocional para darse a entender.

Por tanto, es muy común ver a un niño con pataleta, desbordarse emocionalmente debido a una situación que le haya generado rabia o frustración. Estos episodios no son un mal comportamiento, simplemente es la forma que tiene el niño de comunicar según la etapa evolutiva que este atravesando. Por eso es importante desarrollar en los niños habilidades socioemocionales y tanto padres como los niños practicar las diversas técnicas de autogestión emocional para lograr salir de la zona del caos.

Otro aspecto importante es desarrollar las habilidades cognitivas implicadas en el proceso de autocontrol de impulsos, ya que el niño debe aprender a frenar esos deseos de agredir verbal o físicamente a los otros.

“Emociones como medio de comunicación”

Las emociones “se generan en el sistema límbico y constituyen la energía que alimenta el cerebro. Los sentimientos son un barómetro, la manera de saber si uno se halla cómodo y seguro o si precisa algún tipo de ayuda o apoyo. Los sentimientos pretenden aportar información valiosa” (Nelsen, Erwin and Duffy 2018).

Por tanto, los niños transmiten información importantísima de cómo perciben este mundo y es rol del adulto guía aprender herramientas para entender sus sentimientos y ayudar a que los niños los comprendan y por sobre todo para ayudarle en la regulación emocional.

¿Por qué es importante que los padres y miembros de la familia conozcan el temperamento de sus pequeños?

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Como mencionábamos en el artículo anterior, el comportamiento de los niños va a estar dado por varios factores y uno de los más importante a nivel interno, es el temperamento.

Todos nacemos con una forma única de procesar la información que nuestros sentidos recopilan a lo largo de toda nuestra vida y también con una forma distinta de responder a ella tanto a nivel motor, afectivo y atencional. Estas tendencias innatas con base genética o biológica conforman nuestro temperamento.

Identificar los factores del temperamento en tus pequeños, te permitirá entender desde la empatía su forma de percibir el mundo y cómo responden a él. Es preciso contar con estrategias para aprender a ser flexibles y tener una forma comprensiva de abordar su comportamiento para minimizar los periodos de enfrentamiento entre adultos y niños.

“El temperamento, características innatas que poseen los pequeños”

El estudio del temperamento comenzó a finales de los años 60. Stella Chess, Psiquiatra Infantil de la universidad de New York junto a su esposo el Dr. Alexander Thomas investigaron los nueve aspectos del temperamento, denominándolo como “el milagro de la personalidad”.

Estos aspectos dan origen a nuestro “estilo personal” y están categorizados en nueve dimensiones:

  • Nivel de actividad
  • Regularidad en el funcionamiento biológico
  • Facilidad para aceptar nuevas personas y situaciones (aproximación – evitación)
  • Adaptabilidad al cambio
  • Sensibilidad a los estímulos sensoriales
  • Disposición de ánimo
  • Intensidad de respuesta
  • Nivel de distracción
  • Períodos de atención y persistencia.

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“Bondad de ajuste”

Chess y Thomas destacan la importancia de la “bondad de ajuste” que consiste en encontrar el equilibrio entre las necesidades propias de los niños y el de sus padres o cuidadores (Nelsen, Erwin and Duffy 2018). Como siempre he mencionado el bienestar emocional de los padres o cuidadores es fundamental, deben estar preparados para enfrentar los distintos desafíos con sus pequeños, y de esta manera será menos frustrante, y podrán en esas oportunidades desarrollar las habilidades y capacidades para que los niños puedan sacar el mayor potencial de sí mismos en distintos contextos de la vida.

Entender el comportamiento de los niños es una de las claves para llevar una crianza respetuosa

Tiempo de lectura: 3 Minutos - 12/10/2021

Una de las preguntas más frecuente que me realizan los padres es ¿Por qué mi hijo se comporta de esa manera? Sin duda el comportamiento de los pequeños es un gran desafío para millones de padres y más de una vez ellos pondrán a prueba tu tolerancia. El cómo tu abordes cada situación con tu pequeño afectará directamente su comportamiento.

¿Por qué suceden las pataletas?

La mayoría de los padres cree que las pataletas son un mal comportamiento, y la verdad esto no es así, aunque el niño a medida que crece puede utilizar la pataleta como una forma de llamar tu atención, las pataletas son simplemente desbordes emocionales que se producen por no tener las habilidades de autocontrol desarrolladas y en algunas etapas el lenguaje para expresar lo que sienten y lo que les sucede. El comportamiento de los pequeños esta mediado por la etapa que estén atravesando en su neurodesarrollo, el temperamento heredado, el tipo de apego que estén formando con sus padres, y las interacciones que tienen con su familia y el cómo estén desarrollando sus habilidades sociales.

Mensajes de mal comportamiento

Algunos autores refieren que el comportamiento es “un mensaje codificado que revela las creencias del niño sobre sí mismo y sobre la vida.  Cuando un niño de esta edad se porta mal, es porque está tratando de transmitir de la única forma que sabe que se siente excluido o no tiene la sensación de pertenencia a un grupo”. (Nelsen, Erwin and Duffy, 2014).

Los mensajes de mal comportamiento revelan cómo el niño esta percibiendo el mundo, por eso es muy importante cómo los padres abordan su bienestar emocional. Si el adulto está estresado no tendrá la paciencia y tolerancia de abordar un desafío complejo con su hijo, y la forma en que tú reaccionas define como el niño se comporta contigo.

Es por ejemplo es normal que un bebito de 2 años diga la palabra ¡No! Repetidas veces al día, esto es porque comienzan a desarrollar la autonomía y los adultos suelen tomar esto como un desafío a la autoridad y entran en un fenómeno denominado por los expertos como “luchas de poder”.

Luego un preescolar de 5 años puede tener un objetivo equivocado en su comportamiento, derivado de las creencias y percepciones que se a creado de la interacción con su familia y entorno. Hay pequeños que se muestran rebeldes y desafiantes, otros con una ineptitud asumida cuando siente que ya han perdido la fe en ellos, y otros casos más extremistas como los pequeños que son golpeados constantemente, tiene una forma de relacionarse más agresiva.

Por tanto, es clave conocer los factores que están detrás del comportamiento de los niños y así entender que les ocurre, qué sienten y porqué actúan de esa manera. Mediante este blog, canal de YouTube y nuestras redes sociales estaré abordando cada factor influyente en el comportamiento.